Por qué es importante preparar la piel para el sol.

Preparar tu piel para el sol antes de una exposición prolongada es un paso importante que olvidamos con demasiada frecuencia. Es especialmente útil para las personas con piel clara, alergias o intolerancia al sol, o simplemente si quieres evitar quemarte desde la primera vez que sales al exterior. Cuando la piel no ha estado expuesta al sol durante mucho tiempo, es aún más vulnerable a los primeros rayos UV a los que se expone. 

 

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Una gota de agua termal

 

Tres pasos para preparar la piel para el sol

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Paso 1: Exfoliar

Exfoliarse unos días antes de la exposición al sol es la mejor manera de conseguir un buen bronceado: así se eliminan las células muertas y la epidermis tiene todo el espacio que necesita para producir mucha melanina y hacer que el bronceado dure más tiempo. Otra ventaja es que la exfoliación libera los poros obstruidos y suaviza la textura de la piel, dándole un brillo radiante.

 

Paso 2: Proteger

Una vez que hayas exfoliado tu piel y estés lista o listo para la playa, no olvides el paso más crucial: protegerte de los rayos del sol cuando estés fuera. No nos cansamos de repetirlo: la exposición al sol nunca está exenta de riesgos, por lo que es fundamental proteger la piel con ropa, utilizar una crema solar con un FPS elevado y seguir estrictamente las normas de exposición al sol que tenemos a la mano (no tomar el sol entre las 11 y las 16 horas). Esta es la única manera de limitar los riesgos de los daños solares y del envejecimiento de la piel: quemaduras solares, manchas solares e incluso cáncer de piel. Proteger la piel es la mejor manera de conseguir un bronceado natural, gradual y duradero.

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Paso 3: Hidratar

Para calmar la piel después de la exposición al sol y prolongar el bronceado, recuerda hidratar tu piel con un tratamiento para después del sol. El sol reseca la piel y la hace más gruesa. Esto significa que la piel expuesta al sol es una piel sedienta. Necesita ser hidratada y nutrida en profundidad. Una crema aportará nutrientes para reconstruir la barrera cutánea y calmar el sobrecalentamiento que puede producirse tras la exposición al sol.

La alimentación también desempeña un papel importante. Una dieta colorida llena de alimentos bien equilibrados y ricos en antioxidantes proporciona a la piel todos los nutrientes que necesita (con las vitaminas desempeñando un papel clave) para mantener la producción de melanina durante el verano.

CONSEJO AMABLE Y ESPECIALIZADO

Camas solares: cuidado con los peligros

Si estás pensando en ir a las camas solares (solárium) para preparar tu piel para el verano, recuerda que los rayos UV artificiales no te prepararán para el sol en absoluto. Lo único que harán es utilizar la capacidad de tu piel para protegerse de los daños del sol, pero no te escudarán contra los efectos nocivos del sol, como las quemaduras. Lo único que conseguirás es un mayor riesgo de tener cáncer de piel y un envejecimiento acelerado de la misma debido al uso de los dañinos rayos UVA. Si quieres estar bronceada o bronceado antes de tu tiempo al sol y no quieres mostrar tu piel blanca durante tus primeros días en la playa, opta por el autobronceador.

 

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